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Alianzas Estratégicas e
Inversiones en Empresas

Las alianzas son acuerdos entre empresas para compartir recursos, capacidades o actividades con el propósito de aumentar su aprendizaje y mejorar sus respectivas posiciones competitivas. Las mismas pueden materializarse a través de una inversion en una de las empresas o no. Estos acuerdos, buscan ser un medio para agrupar y obtener los recursos que una sola de las partes de la nueva asociación sería incapaz de reunir para responder con rapidez a los cambios competitivos observados en muchas industrias.  A pesar de que esto sería algo imprescindible para el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, en Latinoamérica en general estas se han mantenido completamente al márgen de este proceso.

La cooperación no es un fenómeno reciente ni se limita a determinados aspectos de la realidad económica. Sin cooperación es prácticamente imposible explicar la existencia de las normas formales e informales que constituyen el marco institucional que facilita las transacciones económicas. En los Estados Unidos, por tomar un ejemplo, en los años cincuenta y sesenta, las compañías difícilmente estaban amenazadas en su tecnología, comercialización y en general en sus habilidades para competir en mercados locales.  Durante esos años, las fusiones, adquisiciones y alianzas entre empresas fueron penalizadas severamente por la legislación anti-trust, la cual basaba sus criterios de justicia en el modelo económico de competencia perfecta y, como consecuencia, desconfiaba de cualquier tipo de cooperación.  Sin embargo, a partir de los años ochenta, el único medio que las empresas encuentran para enfrentar las cambiantes demandas de los mercados globales es desarrollar relaciones con otras empresas, especialmente extranjeras.  Como muchas de las empresas de ese país habían perdido su capacidad competitiva ante la entrada de competidores internacionales más eficientes, los gobiernos enfrentaron el dilema de regresar a políticas públicas proteccionistas, tales como la protección arancelaria, cuotas y apertura paulatina de los sectores económicos más vulnerables a la competencia internacional.

La experiencia de los Estados Unidos es aplicable al resto de los países participantes de la economía globalizada que rige el mundo en estos años. Las medidas estructurales pueden impedir, temporalmente, la pérdida de capacidad competitiva de las empresas nacionales, pero al final, cada empresa será la que debe diseñar estrategias para estar en posibilidades de competir internacionalmente.  En muchos casos, esto sólo se logrará mediante fuertes inversiones en nuevas plantas de producción, adquisición de nuevas tecnologías o mejoramiento de logística, investigación, desarrollo y comercialización.  Sin embargo, es posible que la empresa no tenga recursos para realizar estas inversiones y alcanzar la capacidad requerida para competir con sus rivales extranjeros.  Quizás por ello la legislación ha sido mas benévola y ha permitido ciertos acuerdos de cooperación de empresas que en otros momentos resultaban inaceptables.

En México, mediante fusiones y alianzas estratégicas, algunas empresas lograron no solo neutralizar las “amenazas” que trajo consigo el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, sino que también se posicionaron mejor para aprovechar las oportunidades que el tratado ofrece. En la década del ‘90, se han completado una gran cantidad de fusiones, adquisiciones y alianzas estratégicas bajo la órbita del TLC, y el número va en aumento.

Las alianzas estratégicas son instrumentos que permiten a los socios compartir los potenciales riesgos, y a la vez, permiten combinar las fortalezas de las partes. Tomemos el caso de una empresa local con un muy buen conocimiento y experiencis del mercado en el que opera, pero con falta de acceso a capitales suficientes que le permitan tomar ventaja de todos esos conocimientos de los clientes, los sistemas, sus marcas, y/o su reputación. La mencionada empresa podría combinar sus esfuerzos a través de una alianza estratégica con una compañía extranjera que no tenga el conocimiento del mercado local, pero que  si tenga un gran conocimiento y reputación a nivel tecnológico y de procesos, y/o que tenga un buen producto y/o que, además, sea financieramente sólida para llevar adelante proyectos significativos. De esta forma, la empresa extranjera, contando con el apoyo de la empresa local, puede rápidamente entrar en el mercado, dando a su vez un apoyo financiero y estratégico a la empresa local, la que podría perfeccionar su actual operación y mejorarla sustancialments a partir de una posición financiera fortalecida, con nuevos productos, con nuevos sistemas, con nueva tecnología.

Principalmente, hay dos tipos de alianzas:

  1. aquellas en las que se buscan crear una nueva entidad económica y jurídica que son aquellas que, deseando compartir actividades, incluyen acuerdos de inversiones de capital y/o financiamiento por parte de una de las empresas. En este grupo se incluyen los siguientes tres acuerdos:

    • las alianzas que tienen como propósito la creación de una empresa totalmente nueva.

    • aquellas en las que una de las partes busca su participación como accionista de la otra.

    • aquellas alianzas que buscan la fusión de ambas en una sola empresa.

  1. el segundo tipo de alianzas no crean una nueva entidad económica y jurídica sino que sólo tienen como fin transferir tecnología, compartir acceso de capacidad productiva, compartir canales de destribución, marcas, etcetera. Este tipo de coaliciones pueden dividirse en: comerciales, tecnológicas y de producción.

En las alianzas comerciales, empresas extranjeras pretenden compartir recursos con empresas nacionales para acercarse a los mercados en las que estas últimas operan y/o conocen.  Las alianzas tecnológicas, en cambio, permiten a las empresas tener acceso más fácil y rápido a tecnologías de producto o proceso, difíciles de obtener por sí mismas.  Las alianzas de producción, por su parte, pretenden lograr mayor volumen de actividad productiva para alcanzar economías de escala y acelerar su curva de aprendizaje.  Este tipo de sociedades, por tanto, se plantean como un procedimiento para aprender de la empresa asociada y mejorar procesos, sistemas y ténicas de gestión y producción.

Ante la globalización de mercados, la necesidad de alcanzar economías de escala y la creciente complejidad de los productos, para no perder participación en los mercados en los que han operado por muchos años, las empresas deben considerar seriamente el tomar una actitud activa ante la potencial o real amenaza de competidores antes inexistentes por las “caracteristicas” del proteccionismo que los gobiernos implementaron durante las últimas decadas en muchos países de Latinoamérica. En los tiempos en que vivimos, con un mercado altamente globalizado tanto en materia de producción y oferta como de consumo, las reglas de juego son muy diferentes a lo que eran hasta hace pocos años y para implementar estrategias de crecimiento, las empresas deberán reaccionar rápidamente llevando a cabo acuerdos de cooperación, fusionándose, o vendiéndose a otras empresas que puedan operar en esta economía global con mayores ventajas y posibilidades de suceso y de crecimiento.  Una de las ventajas que poseen las asociaciones es que constituyen un medio para mejorar la posición competitiva de las empresas a un costo inferior al que se daría si la empresa pretendiera la misma posición por ella misma, y en un plazo decididamente menor.

Claro que las alianzas también podrían plantean ciertos inconvenientes si se realizan entre partes entre las cuales no hay buenas posibilidades de lograr sinergias, ni total entendimiento de los recursos, fortalezas y objetivos que las empresas estan trayendo a la alianza. Para asegurarse una alianza exitosa para ambas partes, es muy importante acercar a las empresas correctas. El proceso para la identificación de un potencial socio/aliado, no es algo simple ni algo que se haga en pocas semanas. La ayuda de entidades experimentadas y especializadas en la identificación y, sobre todo, en la negociación con los potenciales candidatos es muy importante a la hora de asegurarse un buen resultado. En definitiva, desde el momento en que se inicia la idea para una alianza estratégica. Hasta que se implementan esas ideas y posibilidades y, con más razón aún, una vez en funcionamiento, ésta alianza exige de ambos socios una gran dedicación, habilidades directivas novedosas, visión a largo plazo y trabajo en equipo.

En los últimos veinte años los desarrollos tecnológicos, asi como las mejoras en las formas de distribución, de mercadotécnia, de captación y atención al cliente, han sido extremadamente acelerados y las inversiones necesarias para aplicar esos nuevos programas han sido muy altas. Dentro de lo que en el contexto mundial se conoce como nueva economía, siendo ésta aquella en la que la tecnología tiene un impacto muy importante sobre los negocios, se puede decir que si bien los principios de la economía, sus conceptos básicos y sus herramientas siguen siendo fundamentalmente los mismos, sus preceptos se encuentran con resultados inéditos. Lo que cambia es la profundidad del impacto y de la aplicacion de estas nociones sobre la era del conocimiento, de los productos de la information technology donde los resultados y consecuencias sí son muy distintos de los del mundo de los negocios de pocas décadas atrás. Esta nueva economía está centrada en un modelo de negocios que funciona muy bien, ubicado dentro de un sistema que progresivamente va barriendo con la ineficiencia, sistema que provoca reingeniería constante y que da al cliente lo que éste demanda.

Las alianzas tienden naturalmente a permitir a sus integrantes a cumplir con objetivos que les serían muy difícil, por no decir imposible, lograr por si solos. Hoy en día, el costo del financiamiento necesario para hacer frente a las inversiones que se requieren para mantenerse competitivos, junto a la fortaleza, eficiencia y acceso a capital a bajas tasas de interés de los actuales rivales con los que se compite en los diferentes mercados, hacen de las alianzas estratégicas y de las inversiones en empresas, estructuras muy interesantes y viables para la supervivencia, expansion y eficientización de las empresas. Para las empresas de Latinoamérica, el momento para poner en práctica estrategias a largo plazo ha llegado de la mano de la economía globalizada. Las alianzas estratégicas forman una parte muy importante de esas estrategias y, como es obvio, conducen inexorablemente al crecimiento de las empresas integrantes de las mismas.


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